Mousse de mango y fresas con cobertura de chocolate blanco estilo espejo


  • Reto.

  • 5h 10 min

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Mousse de mango y fresas con cobertura espejo
Mousse de mango y fresas con cobertura espejo
Mousse de mango y fresas con cobertura de chocolate blanco estilo espejo… suena muy ostentoso… Lo sé pero, la elección de esta primera receta ha sido simple y llanamente porque fue una de las tartas que más había deseado hacer y que tuve la ocasión de poder realizar para ¡MI PROPIO CUMPLEAÑOS!

Antes de empezar diré en mi defensa que esta será, posiblemente, la receta más larga de todas las que voy a escribir y que es una receta que se compone de 2 partes: tarta y cobertura. La segunda parte no es ni mucho menos obligatoria, yo la he hecho sin cobertura y queda perfecta 😃 Una vez dicho esto solo puedo añadir que siempre llama la atención y que allá donde la hagas, triunfa. 😃

¡Vamos allá!

Primero iremos con la base, que necesita estos ingredientes:

Ingredientes para la base


Para empezar, vamos a hacer el bizcocho de la base. Es un bizcocho genovés, que como veréis no lleva levadura y es muy suavecito. Otra alternativa es que hagáis la base con galletas trituradas y mantequilla, pero personalmente me gusta más con bizcocho. Para el bizcocho, mezclaremos con energía los huevos y el azúcar con unas varillas, hasta que esté todo bien integrado. Ponemos esta mezcla al baño maría para calentarla un poco, unos 50 grados, lo justo para tocarlo y que no nos quememos. Una vez calentito, vamos a montar los huevos con una batidora para que se queden muy gorditos y esponjosos. Tamizamos en un bol la harina con el cacao y lo incorporamos a los huevos con cuidado, intentando hacer movimientos envolventes. Al no llevar levadura, el aire y el volumen se lo van a dar los huevos, por eso, si lo hacemos con cuidado, conseguiremos que los huevos no se bajen y el bizcocho crezca. Lo horneamos durante unos 30 minutos a 180 grados o hasta que pinchéis con un palillo y salga limpio (depende de cada horno). Utilicé un molde de 18 cm de diámetro. 

Para la gelatina de fresas


Mientras tenéis el bizcocho en el horno, haremos la gelatina. Lo primero, ponemos las hojas de gelatina en un bol con agua fría (es importante que esté fría). Después cogemos las fresas muy limpitas y las trituramos con ayuda de una batidora. En un cazo, pondremos 50 g de azúcar y 50 g de agua para hacer el almíbar, pero podéis añadirle lo que más os guste (un poco de canela, un chorrito de licor, lo que más os apetezca). Una vez que el azúcar se haya integrado con el agua y tengamos un almíbar espesito, añadimos las fresas trituradas y la cola de pez bien escurrida. Mezclamos hasta que la gelatina se haya disuelto bien. Pondremos nuestra gelatina en un molde (también de 18 cm) y lo llevamos al frigorífico al menos una horita o algo más. Mientras nuestro bizcocho estará horneado y lo podremos dejar enfriar tranquilamente.
Mousse de mango con cobertura espejo
La cobertura espejo es cautivadora 
 ⇨Mi consejo es que hagáis la mousse cuando todo haya enfriado bien, para evitar que se espese antes de tiempo.⇦

Ingredientes para la mousse


Para la mousse, lo primero que haremos será triturar el mango y reservamos una pequeña parte en un bol. Hidratamos la gelatina del mismo modo que hicimos antes (en un cuenco con agua fría). Cogeremos la nata y la montaremos un poco, que esté gordita pero no montada del todo y reservamos en la nevera. En un bol montamos las claras con el azúcar hasta obtener un merengue. Calentamos la pulpa de mango, que hemos apartado, un poco en el microondas, no demasiado, lo justo para deshacer la gelatina escurrida. Una vez que hayamos integrado la cola de pez en la pulpa caliente, mezclamos con el resto de mango e incorporamos todo al merengue, con movimientos suaves y envolventes. Una vez esté todo incorporado, añadiremos la nata que teníamos en la nevera y mezclaremos todo bien y con cuidado.

Una vez que tenemos la mezcla hecha, llega el momento del montaje. Cogeremos un molde un poco mayor, de unos 20 cm, y pondremos nuestro bizcocho en el centro, procurando que quede lo más centrado posible. Una vez puesto, pondremos la mitad de nuestra mezcla del mousse. Aplanamos bien y colocamos la plancha de gelatina, que también intentaremos que quede lo más centrada posible. Terminaremos de poner toda la masa de mousse cubriendo la gelatina y los huecos. El último paso es llevarnos la mousse al congelador durante al menos un par de horas. (Paciencia ya queda poco)
Mousse de mango y fresas sin cobertura
Mousse de mango y fresas sin cobertura
¡Llega el momento cobertura

La cobertura espejo la busqué por mil sitios y al final me decanté por una de los millones de recetas que encontré. Los ingredientes que lleva son:

Ingredientes para lo cobertura


No te asustes por los ingredientes, parece una bomba calórica, pero realmente solo se le queda una capita por encima.

Lo primero de todo, será hidratar la gelatina en un poco de agua fría (no el agua de la receta, sino un poco de agua extra). La dejaremos reposar y que se hidrate bien. En una cacerola pondremos el azúcar junto con la leche condensada y el agua. Removeremos bien a fuego medio, integrando todo a medida que el azúcar se vaya deshaciendo. Una vez que esté calentito, añadiremos el chocolate blanco para que funda, integrándose todo. Lo último que añadiremos será la gelatina. Una vez que tenemos esa mezcla hecha, añadiremos un poquito de colorante, en mi caso lo escogí de color morado porque me encanta pero puedes hacerlo de cualquier color. Con ayuda de una batidora de brazo (no de varillas) batiremos durante un par de minutos la mezcla, para que tenga un color uniforme y esté todo muy integrado. Se crearán burbujitas de aire. Para ello, usaremos un colador, para dejar la mezcla lo más lisa posible. Es importante dejarla enfriar hasta los 35 grados. Esto quiere decir, que la toquemos y esté prácticamente fría sin dejar de estar liquida. Si tenéis un termómetro, mucho mejor.

Y por fin, el momento soñado. Desmoldaremos nuestro mousse y lo colocaremos en una rejilla un poco elevada para que pueda gotear bien la cobertura. Echaremos toda la mezcla por encima dejando que caiga el exceso y dejaremos que enfríe ahí al menos 30 minutos. Después podremos pasarla a un plato y al frigorífico. Con tenerla sobre una hora o algo más en la nevera será suficiente.

Creedme, es una pasada de tarta, está muy equilibrada de dulzor y es simplemente preciosa.😍 Puede parecer mucho, lo sé, pero házme caso, cuando hagas esta delicia, triunfarás 😃. 
Tarta con velas
Pude soplar mis 28 en mi tarta deseada
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Nota: Quizás lo más triste de este tipo de cobertura es la gran cantidad de glaseado que se pierde… porque aún no he sido capaz de encontrar el modo de reutilizarlo.

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